domingo, 29 de abril de 2012

Las 100 cosas que tengo que hacer antes de morir.

1. Saltar en "Bungee"
2. Volar en globo.
3. Bucear en maravillosos arrecifes.
4. Ver un volcán activo.
5. Visitar muchos pueblos típicos de nuestro país.
6. Jugar con crías de leones, tigres, osos panda.
7. Visitar los otros dos/tres continentes que me faltan.
8. Pintar mi casa de colorines.
9. Trabajar en una ONG en África.
10. Cumplir algún deseo de una persona.
11. Hablar cinco idiomas.
12. Nadar con delfines.
13. Tener hijos.
14. Visitar Disney Land Paris.
15. Aprender a tocar el piano.
16. Inventar algo.
17. Pasar un día entero de compras, sin importarme el dinero.
18. Conducir una maquina corta-césped por una carretera, bebiendo cerveza y detrás mía una gran caravana de coches pitándome.
19. Invitar a todos mis amigos a una cena hecha por mi.
20. Volverme vegetariana.
21. Intentar probar 100 diferentes tipos de cerveza.
22. Pasar la noche durmiendo a la intemperie.
23. Visitar Montmatre.
24. Ir a un concierto de Incubus.
25. Ir a algún festival de verano.
26. Ver la final de un mundial.
27. Tener un libro firmado por Paulo Coelho.
28. Jugar al poker en un casino de Las Vegas.
29. Vivir una aventura con un desconocido y no volver a verlo nunca más.
30. Comer insectos.
31. Fumar cigarrillos cubanos.
32. Ir a una boda gitana.
33. Hacer una entrevista sobre mi vida.
34. Escribir un "mini libro."
35. Hacer que mis padres estén orgullosos de mí.
36. Invitar a mi familia a un viaje.
37. Vivir en la India.
38. Patinar sobre un lago congelado.
39. Dormir bajo la Aurora Boreal.
40. Intentar hablar después de haber inhalado helio.
41. Trabajar en algo que realmente me guste.
42. Cruzar Rusia en el Transiberiano.
43. Pasar año nuevo con la .
44. Hacerme una foto con el Cristo Redentor de Río de Janeiro.
45. Aprender a esquiar.
46. Tener algo que realmente me haga feliz.
47. Participar en una fotografía de Spencer Tunick.
48. Andar todo un día descalza por el campo.
49. Enseñar a un loro hablar.
50. Conseguir tener un amigo en cada país del mundo.
51. Ir a una tienda de vestidos de novia y probarme todos los que quiera, sin motivo de casarme.
52. Dar una gran cantidad de dinero a un pobre.
53. Ayudar a una persona ciega.
54. Hacer feliz a una persona mayor.
55. Lavar mi ropa en un río.
56. Vender toda mi ropa.
57. Amar a una persona hasta el día de mi muerte.
58. Conocer a Tim Burton.
59. Tatuarme a Jack Skellington.
60. Dejar mi pelo crecer hasta la cintura.
61. Hacer una conferencia delante de más de 1000 personas.
62. Dormir rodeada de animales.
63. Hacer un gran viaje con tus amigas.
64. Enseñar a mis futuros hijos lenguas extranjeras.
65. Nadar en aguas del antártico.
66. Vivir en Sudamérica.
67. Destrozar IKEA.
68. Escribir una carta a alguien desconocido y conocerlo a través de ella.
69. Hacer un reportaje fotográfico a lo Pin Up.
70. No usar Internet o el móvil durante un mes.
71. Leer un libro en la ciudad que sucede la historia.
72. Ir a Verona y escribirle una carta a Julieta.
73. Viajar a la primera ciudad, país, continente que se me pase por la cabeza.
74. Conservar por toda la vida a mis verdaderos amigos.
75. Decirle a mi hermano cuanto lo echo de menos.
76. Llamar a mi perro "Don Quijote de la Mancha."
77. Dejar por los suelos a alguien que se cree superior a ti, (esto no es un acto de bondad, pero satisface muchísimo.)
78. Hacerme un vestido.
79. Tener un patio lleno de macetas.
80. Hacer el amor toda mi vida con la persona que amo.
81. Viajar en barco.
82. Hacer un simpa.
83. Decir el piropo más bonito del mundo a un desconocido.
84. Hacerme pasar por una celebrity en un país extranjero.
85. Inventar que estas de despedida de soltera.
86. Ir a un concurso de baile y presentarme como una bailarina profesional.
87. Hacer un monólogo.
88. Jugar a un juego de rolls.
89. Hacer un graffiti.
90. Pintar el mapa del mundo en mi habitación.
91. Tener diez tatuajes en mi cuerpo.
92. Hacer un almuerzo o cena con antiguos compañeros de clase.
93. Desactivar todas las cuentas de las RRSS.
94. Hacer un anuncio publicitario.
95. Pintar un cuadro, ponerle un marco y ponerlo en la calle.
96. Intentar conocer toda España.
97. Hacer un vídeo a lo "Remi Gaillard."
98. Rodar una película porno casera.
99. Ser psicoanalizada.
100. Volar en un túnel de viento.


sábado, 28 de abril de 2012

Las batallitas de Dulce V - "Vocabulario"

Es sabido que la educación en los años 30 solo la alcanzaban los hijos de los ricos o aquellas personas que tenían influencias.

En el caso de mi abuela, su educación no fue más allá de la escuela. Aunque como he comentado anteriormente, uno de sus hobbies es leer. Le encanta la lectura, devora los libros, se lee uno tras otro, del genero que sean, lo mismo lee una novela policíaca que lo mismo lee los Pilares de la Tierra. De ahí a que tenga tan buena memoria, pero no precisamente tiene una buena escritura (razón por la que en mi casa siempre que leemos algo que ella a escrito se nos salta una carcajada,) no penséis que nos reímos de ella, pero si nos reímos con ella, esta mujer simplemente es toda una artista.

Vocabulario de Dulce Nombre de María:


-Santiaguito hijo, ¿qué quieres comer hoy?- Mi abuela dice.
-No lo se abuela, ¿unas albóndigas?- Mi hermano contesta.
-Rosamari, mira en el congelador a ver si hay... -Mi abuela dice.
Abro el congelador, empieza todo un reto para mi leer lo que mi abuela a escrito. Tiene una letra parecida a los manuscritos de antiguamente y a veces no se si es en mayúscula o en minúscula, si es una c, una o, una n, una m... el caso es que me pongo a leer en voz alta los tapperwares (a mi hermano esto le encanta, porque explota de la risa)

-Abodiga. (Albóndigas, os lo traduzco para que lo podáis entender)
-Canne de apato. (Carne de aparto)
-Habugesa. (Hamburguesas)
-Bite. (Bistec)
-Letega. (Lentejas)
-Gabazo. (Garbanzos)
-Canne lagato. (Carne de Lagarto)
-Legua. (Lenguas)
-Canne co tomate. (Carne con tomate)
-Maocarone. (Macarrones)
-Vede. (Verde, el verde para ella son las verduras)

-Mamá, ¿Dónde has guardado el portal de Belén, mi ropa del trabajo, los libros de la escuela de Rosamari, la ropa de verano...? -Mi madre dice.
-Rosarito, o están en la cochera, o en la "burdilla" (buhardilla) o en la habitación del patio. -Mi abuela dice.

Comienza la odisea II para mi madre y para mí.

-Ropa Rosario tabajo. (ropa de Rosario para el trabajo)
-Pota de belé. (portal de Belén)
-Abol de Navidá (árbol de Navidad)
-Livo de ecuela Rosamari. (Libros de la escuela de Rosa Mari)

Lo más gracioso es que ella cuando habla lo sabe pronunciar, tengo que hacer algunas excepciones como "elicotero" (helicóptero),  "penícula" (película), "armando" (mando de la tv), "afoto" (foto), "amoto" (moto), "aradio" (la radio), "fegerífico" (frigorífico), "LanRoy" (Rajoy, actualmente presidente del gobierno), los nombres de los amigos de mi hermano, mis amigos mejor ni escribirlos.... los nombres de las series que ve se los inventa, pero bien sabe ella a que hora, en que canal, y que día son cada una... los nombres de los protagonistas, lugares, titulos de los libros que lee los sustituye por nombres tan comunes como, Juan , Pepe, Maria...

Os lo digo de verdad, un día en mi casa con esta mujer no tiene desperdicio.

viernes, 27 de abril de 2012

Las batallitas de Dulce IV - ¿Rosa Mari, esa de ahí es tu abuela?

Hobbys: Se me había olvidado mencionar este hobby de mi abuela tan particular, (menos mal que ya no lo pone en práctica) es nada más y nada menos, que ridiculizarnos en público.

Con la llamada "edad del pavo" empecé a salir con mis amigas y claro, era el tiempo del tonteo con los niños.
Todos los fines de semana yo me preparaba para salir, nada del otro mundo porque en mi pueblo solo podíamos ir al nuevo parque que habían hecho, sentarnos, charlar y comer pipas mientras nos reíamos y tonteábamos con nuestros amigos. 

Mi abuela ya me lo repetía cada fin de semana, cuando me disponía a salir:
-Rosamari, a las 11:00 en casa, ni un minuto más ni un minuto menos y que no te vea yo con ningún niño, si no ya sabes lo que hay.

La verdad es que no, no lo sabía hasta que aquel día me retrasé cinco minutos (primer error en las reglas de mi abuela// No llegar tarde) 
Como ya os he comentado, nos sentábamos en el parque peleábamos, reíamos, hablábamos, tonteábamos, etc, con los niños. Por aquel entonces a mi me gustaba Migue y era "mi novio," (segundo error en las reglas de mi abuela// No estar con ningún niño.) Pero bueno como yo era toda una imprudente, osada, aventurera, etc, incumplí las dos normas, solo por estar más tiempo con el chico que me gustaba.

11:05 de la noche. Escondidos debajo de un árbol en el parque, para que nadie pudiera venos (alcahuetas en mi pueblo no las hay) Migue y yo nos disponíamos a darnos nuestro primer beso, (SHOW donde los haya, con deciros que jugábamos a pares o nones para ver quien daba el primer paso para besarnos...) de repente escucho a mis amigas:
-Rosamari, ¿esa mujer que viene bajando la cuesta, con las manos en la espalda y por la sombra que proyecta en el suelo diríamos que lleva una "¡¡¡¡¡cadena de perro!!!!!" en las manos, es tu abuela?
AFIRMATIVO. ¿Quién podría ser si no? La recuerdo perfectamente. Chaquetón azul marino acolchado sin mangas (creo que aun se lo sigue poniendo,) manos en la espalda por lo que le hacía una posición encorvada y misteriosa, gafas (que no se para que quería las gafas, porque si pudiera ver con ellas, me vería directamente a mi y no iría preguntando a cada una de mis amigas donde estaba yo,) y aquel objeto en sus manos, que como bien suponían mis amigas era una cadena de perro la cual movía con un sutil balanceo de un lado a otro.
A parte de preguntar a todas mis amigas por mi, la frase final que acabó destruyendo mi reputación fue:
"Como yo la vea con algún niño, le parto las "patas." Y ahí se quedó ella, más ancha que pancha.
Obviamente no dejé que me viera cerca de ningún niño y salí corriendo la cuesta arriba, avergonzada no... lo siguiente, mi abuela sin prisas ninguna me seguía por detrás, esa mujer disfrutaba con su hobby porque en una de las veces que me volteé para mirar por donde venía, pude verle una sonrisa en la cara (de satisfacción, diría yo)

Aquella noche no me cayó la del tigre, gracias a Dios, pero fue mucho peor la vergüenza que me hizo pasar.
Desde aquel día no recuerdo volver a casa tarde, por la cuenta que me tría.

miércoles, 25 de abril de 2012

Las batallitas de Dulce III - "No te voy a pegar..."

Como ya sabréis, la costumbre, ritual, manía o rutina (llamadlo como queráis) favorita de las abuelas es "preparar la merienda."
En mi casa era algo tan típico como tomarte un cola cao con grumitos, porque antiguamente no existía el "cola cao turbo" asique, me lo tomaba con una tostada pringadísima en mantequilla, (esto solo ocurría en los meses de invierno) porque en los meses de verano el menú de la merienda era totalmente distinto. Venga va, os cuento la carta del menú de verano:
De primero: Bocadillo de panceta, con un tomate natural rajado y sal gorda.
De segundo: Si nos quedábamos con hambre caía otro bocadillo. (Los que me conocen sabrán que para mi nunca existe el segundo plato, más bien suelo quedarme harta en los entrantes)
Postre: "Una torta" (Ya os contaré esta historia)
También en los meses de invierno nos íbamos a vivir "al piso," dado a que era más acogedor y hacía menos frío que en "la casa de verano."

Aquella tarde nos encontrábamos mi hermano y yo tomándonos la típica merienda bajo las enaguas aterciopeladas de color verde botella. Mi hermano se había hecho un esguince en el tobillo jugando al fútbol, (ya os podéis imaginar la retahíla que mi abuela le echo el día del percance) asique el pobre andaba con muletas. Mi abuela rondaba alrededor nuestro, y no dejaba de repetir:
-Como caigáis el cola cao en las enaguas recién lavadas, ya sabéis lo que os espera...

Segundos más tarde llegan las típicas peleas de hermanos, un empujón por aquí, dame el mando de la televisión, tu tostada tiene más mantequilla, la mía esta quemada cámbiamela, brazo por aquí, mano por allá y cola cao en las enaguas... Reacciones:

Primera reacción: Mi hermano. Sin pensárselo dos veces corre escaleras abajo (no se como lo hizo porque iba sin muletas.)
Segunda reacción: Yo. Corro al balcón para ver donde está mi hermano y si ha salido ileso de la tremenda bajada por las escalera sin las muletas.
Tercera reacción: Mi abuela. Esa mujer no tenía órbitas suficiente para esconder los ojos, las enaguas empapadas de grumitos, el vaso hecho trizas y ninguno de los dos alrededor de la mesa.

De repente escucho a mi hermano que me estaba llamando desde el portal:
-Rosamari, Rosamari bájame las muletas que yo no subo a casa.
Mi abuela en el balcón llamaba a mi hermano:
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡Santiago sube!!!!!!!!!!!
-No, que me pegas.- Mi hermano decía.
-Sube que no te voy a pegar..... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TE VOY A MATAR!!!!!!!!!!!- Mi abuela.

Yo no pude bajar a darle las muletas a mi hermano, ya que no me dejaba mi abuela y durante toda la tarde escuchamos esa frase, que realmente nos tenía atemorizados: No te voy a pegar, TE VOY A MATAR.
La noche cayó y con aquel frío invernal, mi hermano no tuvo más remedio que subir a casa, fue entonces cuando aquella mujer se vengó.

sábado, 21 de abril de 2012

Las batallitas de Dulce II - "Porque la compré yo"

Esta mañana bien tempranito, un sábado por cierto, me he despertado a eso de las 7:30 de la mañana. Creo que es una costumbre que espero que me cambie nada más aterrizar en Sevilla, porque ya me diréis que hago a las 7:30 de la mañana despierta en España, en mi pueblo tengo la posibilidad de acompañar a mi madre al trabajo y tomarme un café en el Merino, después, morirme del asco.

Bueno, sucede que últimamente sueño mucho con las cosas que hago o pienso durante el día, y estos días he estado pensando en "las batallitas de Dulce." Esta noche rondó por mi cabeza una y os la voy a contar.

Tarde de verano, mi abuela había comprado una piscina de plástico de esas de ocho patas, vamos cuando eres chico la consideras una piscina olímpica y hasta puedes bucear en ella. Sentados en el patio de mi casa mi hermano y yo esperábamos a que nos pasara la digestión, porque nuestra abuela nos lo había dicho:
- Santiago, Rosamari os esperais a que os pase la digestión, como minimo dos horas y como yo os vea alrededor de la piscina la pincho, la vacío, la guardo y a pasar calor.
Como buenos niños que éramos esperamos las dos horas de la digestión, eso si preguntando cada cinco minutos si nos podíamos bañar ya, esto en momentos provocaba la ira en mi abuela que se encontraba "viendo" (lo pongo entre comillas, porque ella no ve la televisión, ni la escucha, se queda dormida con el peso de su cabeza en la mano derecha la cual le aguanta las gafas y estas quedan elevada por encima de su ojo derecho) la novela.
(El momento divertido)

Cuando ya parecía que habíamos hecho la digestión, que mi abuela había dado fin a la novela y que ya podíamos bañarnos, nos mandó a que llamáramos a mi primo Jesus y mi prima Mayte (ellos viven en la casa de arriba de nosotros) para que se bañaran y jugaran también.
Repito, como buenos y confiados niños que éramos, obedecemos a mi abuela.
Minutos mas tarde cuando bajamos a mi casa... ¿Qué nos encontramos? ¡Sorpresa! Aquella mujer se había apoderado de la piscina, había utilizado la excusa de "iros a llamar a vuestros primos" para meterse en la piscina. Usaba como traje de baño "la combinación", no si se sabéis que es esto, pero las personas mayores la usan como ropa interior, sexy por donde lo mires vaya, yo diría que es un picardía de los años 30. Estaba tumbada boca abajo, chapoteando, si, si chapoteando y sus palabras eran estas:
- Pero que buena está el agua, anda niños iros a jugar a calle.
¿¿¿¿¿¿¿¿A la calle????????, ¿¿¿¿¿¿¿a las cinco de la tarde en pleno agosto???????? Obviamente reclamamos un lugar en la piscina, ¿sus palabras?
- Ahora me estoy bañando yo, cuando termine os podréis bañar vosotros, porque esta piscina la he comprado yo.
Y allí tuvimos que esperar otro rato, incluyendo las dos horas de digestión.

Resultado final: Mi hermano acabó metido en una especie de biombo de plástico, que lo usaria todo el verano como su piscina particular y yo llorando, pataleando y tirándome de los pelos, (algo muy típico en mi cuando cogía una rabieta.)

jueves, 19 de abril de 2012

Las batallitas de Dulce

Nombre: Dulce Nombre de María (valga la redundancia.)

Edad: 83 años.

Profesión: Actualmente inactiva (Já, que os lo creéis ustedes.) Trabajó en Sevilla como sirvienta en el barrio de Triana hasta que un apuesto y delgaducho caballero la pretendió y Dulce se mudo al pequeño pueblo de El Repilado.

Hobbies: Persona totalmente adicta a la TV sobre todo lo relacionado con series, novelas, "penículas" (así lo dice ella), etc. Le encanta hacer zapping, y eso en ocasiones desespera a mi padre. Cantar, mejor dicho tatarear canciones de su época y las propias que ella compone (son para escucharlas)
Adicta también a la lectura podría decir que se bebe los libros, su mayor hobby: viajar. (¿A quién iba a salir yo si no?)

No se cuantas veces mi hermano y yo hemos contado batallitas sobre nuestra abuela (por cierto Dulce es nuestra abuela) pero es que cada vez que las contamos la gente no para de reír, incluso si las hemos repetido una y otra vez... Nuestros amigos no se cansan de escucharlas y nosotros mucho menos de contarlas.

Como aquella tarde de verano en la que mi hermano y yo jugábamos al pilla pilla en mi casa. Mi abuela no se cansaba de decirnos, bueno chillarnos, que nos estuviéramos quieto.
-Santiago, Rosamari, que sea la ultima vez que os lo tenga que repetir, iros a la calle a pegarle cuatro pedos a una lata. (Ella lo decía así: "iros a la calle a pegarle cuatro peos a una lata")
Pero claro, mi hermano y yo ni caso... y una y otra vez mi abuela decía:
-Ay, ay los niños, veras como al final cobran...
Cierto, al final cobramos. ¿De qué manera? (esto es lo más divertido)
Mi antigua casa tenía un salón inmenso que se comunicaba con el comedor y al final del comedor una gran mesa y justo detrás de la mesa una especie de mesa-cómoda, adornada con fotos y jarrones.
Cuando ya mi abuela lo repitió por ultima vez que nos estuviéramos quietos y sin ver resultado, cogió lo primero que tenía a mano, mi comba de saltar. Colorida, de cuerda gruesa y dura y en los extremos dos mangos de metal. A cual Cowboy (en este caso Cowgirl) agarró la comba por uno de los extremos y el resto se lo lió en el brazo, mi hermano y yo atemorizados nos escondimos entre la gran mesa del fondo del comedor y la especie de mesa-cómoda, allá que fue ella en busca de nosotros. Su primer ataque, desenrollándose la comba del brazo y aún agarrando uno de los extremos la lanzó por encima de la mesa (aquello parecía la lengua de un camaleón intentando cazar una mosca.) Primer intento: fallido. Pero ella no desistió hasta escuchar el llanto de uno de nosotros, que obviamente no fue llanto de dolor, sino todo lo contrario. Nos teníais que haber visto a mi hermano escondido debajo de la mesa y yo entre las sillas y cada vez que veíamos a esa mujer lanzar al aire la comba, explotábamos de la risa.
Al final si que lloramos y bien, porque en uno de los intentos de pretender ser toda una Cowgirl, le dio a uno de los jarrones, el cual fue a parar al suelo rompiéndose en mil pedazos. Entonces fue cuando mi hermano y yo pasamos de la risa al llanto en dos segundos, al saber la que nos iba a caer. Y nos cayó, vaya que si nos cayó....




martes, 10 de abril de 2012

Hoyito izquierdo = amigas

Estaba sentada en el precioso jardín de "mi casa" de Alemania pensando en mis amigos, bueno en realidad pensaba en mis amigas y me preguntaba... ¿En que curso sobre periodismo estará liada Eli?, ¿vendrá Ana a visitarme de nuevo?, ¿a qué niño le habrá limpiado los mocos hoy Gloria?, ¿estará Mayte currando o solo viciada a algún vídeo juego?, ¿en qué fiesta estará Margarita?, ¿qué nueva historia me contará Almudena?, ¿con que profesor estará Laura discutiendo hoy?, ¿cuántos cigarritos se habrá fumado Patricia pensando en mi?, ¿cuántas horas de carretera echará Mónica a la semana?, ¿habrá visto Mari Ángeles algún galgo corriendo como un loco por los pasillos de su facultad?, ¿seguirá Cristina llamando "bomboncito" a su novio?,  ¿dónde está Angus?, ¿Seguirá Inma con sus quebraderos de cabeza?, ¿estará Nerea triste hoy?, ¿Estará María patrullando la ciudad?, ¿en qué maldad habrá pensado Nati hoy?, ¿seguirá Adri hablando con su acento "panichita"?...

Cuando me acuerdo de ellas, que lo hago muy a menudo, se me viene a la mente un bombardeo de momentos inmemorables con ellas. Momentos divertidos, alegres, serios, intrigantes, de desfase, momentos de ternura, momentos de enfados tontos, recuerdos de viejos tiempos, momentos de carcajadas hasta explotar, momentos de largas charlas, momentos cenas, cumpleaños, barbacoas, momentos difíciles en los que hemos tenido que pasar y que por supuesto nos hemos apoyado mutuamente... Pero sobre todo lo que me invade la cabeza son los momentos de felicidad.

Cuando alguna de ellas en especial se cuela en mi mente, tengo un momento clave que he compartido y vivido con ella, entonces sonrío (con mi hoyito particular en la mejilla izquierda) y pienso para mi misma, ¡Qué afortunada soy de tenerlas! 

Porque si, porque yo creo en la amistad, porque para mí mis amigas son aquellas que han vivido experiencias inolvidables conmigo, que han compartido un momento de mi vida que me han hecho feliz, porque cuando hablo con ellas tengo mil cosas que contarle y ellas a mi, porque cuando me reciben lo hacen con los brazos abierto, porque las echo de menos y ellas a mi, porque me demuestran que siguen ahí, me apoyan, sonríen por mi felicidad y yo por la de ellas.

Así que hoy en especial, quise dedicar esta entrada a ellas, a mis amigas.


De derecha a izquierda: Maria, Mónica, Marga, yo, Gloria, Mari Ángeles, Laura y Mayte.


Mónica.


Elizabeth 


De derecha a izquierda: Elizabeth, yo, Gloria, Marga y Mayte.


De derecha a izquierda: Marga, Cristina, yo y Laura.


Mayte


Mari Ángeles.


Laura


Marga


Nati.


Adri.


Nerea.


De derecha a izquierda: Mónica, Patri, yo y Laura.


Almudena.


De derecha a izquierda: Nerea, Mónica, yo, Laura y Cristina.


De derecha a izquierda: María, yo, Almudena y Marga.


Ana.


De derecha a izquierda: Mayte, yo, Elizabeth y Mari Ángeles. 


Angus.


Inma.